20 mar. 2008

EL MUSEO DE LA REVOLUCION INDUSTRIAL


El denominado MUSEO DE LA REVOLUCION INDUSTRIAL, es una actividad que desarrolla la Intendencia Municipal de Río Negro en el de rescate, preservación y aprovechamiento del patrimonio histórico – cultural emanado de la historia del “Saladero LIEBIG” (1863-1924) y del Frigorífico ANGLO DEL URUGUAY (1924-1971) .

Desde el año 1988 se comienza la tarea de reciclaje y reconversión mediante la aplicación del proyecto de un Circuito Histórico Cultural y del Parque Industrial Municipal. El mismo año, atendiendo al inicio del tratamiento del tema “Patrimonio Industrial” por la Intendencia de Río Negro, la Embajada de Gran Bretaña y el Ministerio de Turismo del Uruguay, propician la visita de la técnica inglesa Dra. Sue Millar del Ironbrigde Museum, que realiza un detallado informe del patrimonio remanente de industrias inglesas en el país, denominado “Industrial Heritage in Uruguay. Its potential for education and tourism.” Consecuentemente, la Dra. Millar otorgó un puntual asesoramiento para la tarea iniciada en Fray Bentos, lo que dio lugar a la conformación de un PROYECTO presentado por el Director de Turismo de la Intendencia, Sr. René Boretto Ovalle, quien hasta la fecha es el Director del Museo.

El Proyecto del Museo ha sido presentado al Comité Internacional de Museos de UNESCO, con sede en París, así como también a entidades museográficas e instituciones en Estados Unidos, Inglaterra, Francia, Alemania y España.

La principal tarea del Museo como institución, ha sido la recuperación de materiales, herramientas, utensilios, documentos, etc. encontrados en estas dependencias, abriendo perspectivas de estudios a investigadores locales, nacionales e internacionales. Otra de las actividades, ha sido la de liderar los estudios e investigaciones sobre patrimonio industrial aún residente en la región del Bajo Río Uruguay, fomentando el acercamiento de técnicos en esta materia y alentando el uso de este tipo de patrimonio histórico con finalidad de atractivo turístico binacional integrado.

En cuanto al aprovechamiento turístico del entorno ex – fabril administrado por la comuna de Río negro, debe resaltarse la creación de un CIRCUITO HISTORICO – CULTURAL que se desarrolla ininterrumpidamente desde el año 1990, con dos visitas guiadas mínimas al día. Esta actividad convoca la visita de unas 7.500 personas anualmente. Existe un marcado interés de turistas extranjeros, en especial europeos (para quienes se puede realizar el tour totalmente en inglés) y se cuenta con información adecuada en las principales guías turísticas de ese continente para viajeros a la región del Rio de la Plata.

En cuanto a las investigaciones desarrolladas, se han presentado resultados de estudios locales en eventos internacionales en Canadá, Inglaterra, Alemania, Francia, España, Portugal, Grecia, Argentina, Chile, México y Estados Unidos.

Se propicia la llegada y trabajo conjunto con especialistas en patrimonio industrial y se ha favorecido convenios para el abordaje del patrimonio documental existente. Destacamos la tarea realizada por el equipo de la Arq. María M. Lupano de la Facultad de Arquitectura,Diseño y Urbanismo de la U.B.A. (Argentina) y actualmente con la Dirección Nacional de Ordenamiento Territorial (DINOT) de Uruguay y la Comisión Nacional de Patrimonio Cultural de la República.

El último de los logros, ha sido la nueva Sala de Exposiciones del Museo, ocupando un edificio de 1872, donde se expone un verdadero “racconto” de la producción y de la tradición social, cultural e industrial creada durante mas de 120 años en este lugar, cuya trascendencia en el mundo a través de los productos aquí elaborados y manufacturados, le dio a FRAY BENTOS el renombre de “cocina del mundo”. Otro de los lugares que son verdaderos “museos in-situ” son la antigua oficina administrativa con muebles y utensilios presentados a la manera de una oficina de la década del ´30.

UN HOMENAJE AL HOMBRE Y A LA MUJER OBREROS. “Este es un museo social, esencialmente”, dice Rene Boretto Director del Museo, explicando que no ha sido la intención el recrear un museo industrial con todos los procesos que involucró a esa inmensa mole de casi 6 hectáreas de superficies techadas.

Se ha procurado establecer una presentación donde el público puede considerar la presencia del hombre, fundamentalmente, como elemento básico en la producción.

Otra cosa que deseamos enseñar con este Museo – continúa Boretto – es hacer comprender cómo a través de las fronteras y con más de diez mil kilómetros de distancia, se pudieron conectar dos continentes en épocas en las que, por sus guerras y conflictos, Europa pasaba por una muy dificil época. Fray Bentos, con sus chimeneas cual cañones disparando vida, llegó no solamente a los estómagos de los europeos, sino también caló muy hondo en lo social y en el hombre mismo.”

Un ciudadano británico que se encuentra residiendo en el Balneario Las Cañas, dijo a su madre que venía para Fray Bentos a trabajar y cuál no habrá sido su sorpresa cuando la señora le dijo: “Ojalá Fray Bentos te dé la misma felicidad que me dió a mi”. Extrañado, el hijo profundizó más en sus preguntas, sobre todo porque sabía que su madre nunca había estado en América. “Fray Bentos – dijo acongojada la señora – era la lata de corned beef con que corríamos hacia los túneles y bodegas bajo tierra cuando escuchábamos las sirenas con que nos avisaban que había ataque aéreo de los nazis. Si no teníamos tiempo de llegar, igualmente nos refugiábamos abajo de la cama pero siempre nos llevábamos la latita de Fray Bentospegada junto al pecho...”

Las investigaciones – continúa informándonos el Director del Museo – nos llevaron a encontrar documentos referidos a ambas guerras mundiales que asolaron territorio Europeo. Con sorpresa, encontramos que dos Universidades muy famosas, estudiando los coloquialismos de los muchachos de la Primera Guerra Mundial, pudieron definir que decir “Fribentos” en aquella época, era decir que estaba todo insuperable, que no podía estar mejor... Tal cual lo fue el “OK” impuesto por los norteamericanos en la Segunda Guerra.

También con sorpresa nos encontramos con que la tripulación de un tanque británico en la Gran Guerra, lo rebautizó con el nombre de “Fray Bentos” porque se sentían dentro del vehículo como carne enlatada. El tanque tuvo destacada actuación en Ypres (1917), donde fue destruído. Tal fue la fama del tanque, que otro tanque (el "Fray Bentos II") tuvo también valerosa intervención en la Batalla de Cambrai en noviembre de 1918 y fue capturado por los alemanes, siendo mostrado como botín de guerra al Kaiser Wilhelm II en Kreuznach.

Europa, sin dudas recibió un grandísimo aporte uruguayo y principalmente de Fray Bentos. La Liebig Company promocionaba en la London Illustrated News que con los caldos de carne aportados para los soldados británicos que pelearon contra los campesinos bóers en Sudáfrica se habían hecho más de cinco millones de tazas de sopa ! Más adelante, se dijo que se había enviado a las trincheras para los soldados en la Gran Guerra, la cantidad de cien millones de cubos de carne OXO, hechos con el extracto de carne de Fray Bentos.

La característica de calidad era tan apegada al nombre de FRAY BENTOS, que la empresa Liebig patentó ese nombre como marca y se continúa utilizando hoy día, ocupando una de las preferencias del público en carnes preparadas.

Referencia: Rene Boretto Ovalle

Museo de la Revolución Industrial

Tel. + 598 56 23690

Email: museoanglo@rionegro.gub.uy - Web: www.anglo.8m.com

Set de fotos; http://www.flickr.com/photos/fraybentos/sets/784358/


Mayor información en: http://blogs.montevideo.com.uy/maspatrimonio

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